Sobre el destiempo/ Gustavo Toba [+]
ISBN-978-631-6709-31-8
Por Ezequiel Alemian
Imágenes delgadas, tenues, sostenidas por las líneas finas de la mirada, que se posa sobre los objetos casi como si flotara. Relicarios de una fe perdida, o que llega tarde, cuando la escena ya se ha disuelto, y solo queda de ella una rememoración difusa, titubeante, difícil de recordar, casi indescifrable. En los poemas de Gustavo la atención parece funcionar fuera de compás: demasiado detallista para acompañar un pensamiento que ya está en otro lado. El pensamiento tiene forma, pero la suspensión de la forma también es un pensamiento. Por momentos me da la impresión de que en estos poemas hay un pensamiento que escribe y otro que lee, que no funcionan al unísono pero que muchas veces se confunden. Podría imaginarme que la poesía de Gustavo habita el espacio de ese desencuentro, pero sin embargo a veces la conjunción se produce, y entonces su poesía conquista un instante.
36 desintegraciones
ISBN-978-987-8952-08-6
Por José Villa
¿Si hay un tema, objeto, zona que solo admite preguntas es el cuerpo? ¿La imaginación, las palabras, el intelecto, la deriva de las ideas y los sonidos propios del lenguaje que salen de la boca o que persisten resonando callados son elementos de la diversión, sus límites son informales, pueden extenderse siempre? Pero si llegamos a un fin, a un precipicio, a una pared, ¿llegamos al cuerpo? El narrador y personaje de estos episodios y disrupciones suele encontrarse con esta concreción que le dice algo acerca de lo que está más allá de los símbolos, la unión de todos ellos y la relación con los demás sujetos. La vida colectiva y personal, como comprimida, se remite a unos pocos indicios de trabajos, amigos, familiares, caminatas, médicos; otros cuerpos que se encuentran con un cuerpo, que tal vez está hecho de una tautológica percepción; así es que circula en la agonía por desplegar su memoria. Esa memoria se escribe a sí misma haciéndose presente en una progresión minuciosa. El narrador avanza por el temor al no sentido, por la respuesta del cuerpo, escrupuloso, delicado, dejando el registro de su sobrevivencia y del modo en que se hace expresión. A veces, ¿sus proyecciones laberínticas trafican la trama de una ficción o cierran una realidad adherida a la realidad misma?

