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Alfredo Rescia
Recados / Alfredo Rescia [+]

 

ISBN-978-631-6709-40-0

Por Alberto Cisnero
Alfredo Rescia postula el lirismo (impío): la expresión espontánea e inmediata de un sentimiento. Los poemas se construyen con palabras; he ahí el aserto que un galo nos legó inolvidablemente. Entonces se trata de encontrar, en el mejor orden posible, la música y el silencio con que están hechas las cosas que nombramos, nos incluyen y señalan (“El sueño más grande / es no tener cadenas”); si ello ocurre podremos volver a experimentar como lectores una emoción que ha de evocarse con tranquilidad. Esa magia ocurre en las páginas de “Recados”. Algunos sueños (o su envés) deparan su propia recompensa. Aunque se deshagan como las partículas elementales de la materia cuando nos acercamos demasiado, aunque hubiera parecido que tanto la puesta del día, o el fin y el principio del amor, iban a estar ahí para siempre (“En mi hora / me llevaré tus lágrimas”). Leer la serie de poemas incluidos en el volumen es similar al efecto que a veces nos deparan aquellas palabras que creemos leer completas, y en verdad las hemos inferido a partir de las primeras dos o tres letras. Uno piensa que inventa algo y no sabe que solo está recordándolo (“Levanta el rostro. // O en el corazón / sentirán el abandono”).
 
 
 
Postales de invierno. Cielos de enero

ISBN-978-987-8952-63-5

Por Alberto Cisnero

Un autor britano sostenía que la suerte del poeta es proyectar esa emoción, que fue íntima, en una fábula o en una cadencia. “Postales de invierno” y “Cielos de enero” de Alfredo Rescia cumple ese aserto en dos variables: personal y evocativa; ambos libros denotan la relación estrecha con la experiencia, donde se está al mismo tiempo viviendo y escribiendo, tal es el motivo que los define (y a ciertos poetas); aunque no ignora que hay cosas que están demasiado lejos como para poder recordarlas: “cuando cerca te creí/ toqué una sombra”. Los poemas reorganizan el lenguaje de una tradición, se distinguen por su aparente sencillez donde la ironía refleja e interpela la intensidad de la vida mundana y sus dilemas: la literatura y quienes la practican, incluso quienes la leen para escribir libros (“El río/ tiene esto simple/ que yo llamo tristeza”. La poesía siempre resulta el inicio de una pregunta que estaba por hacerse, que es pertinente formular. Si el tiempo no existiese todo estaría permitido; o devendría en simple estadística (“Qué hará/ el que aún cree en las palabras”). El presente libro encierra la emoción más próxima de un hombre y sus ideas en una época ominosa, con las palabras de todos (“la muerte/ es un pan que no se parte”). A quien leyere: si estuvieras lo suficientemente cerca de sus páginas oirías su cantiga.

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Alfredo Rescia
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